Artes de Entrenamiento...

- - - - - " En la actualidad Respuesta Existencial, es una propuesta de acompañamiento desde la logoterapia, en forma personalizada para descubrir tu sentido vital. La educación de la Conciencia, a través de la Acción, es un proceso que sostenemos para pequeños grupos, en ámbitos educativos, o laborales. En cada acción, ofrecemos una respuesta al mundo. Somos llamados a responder desde nuestra existencia. La práctica engendra el autoconocimiento y el desarrollo del liderazgo. Promovemos una sociedad sin espíritu de provecho, basada en la “Sabiduría de la no dualidad”....Armónica, ética, íntegra y comprometida con la comunidad global." - - - - -

sábado, 9 de octubre de 2010

"La única salida a esta crisis es la transformación interior".

"El mal de la civilización es la mente patriarcal". La nave se está hundiendo pero la gente tiende a estar más ocupada en mantener el estatus que en salvarse; en defender lo poco que les queda, aunque se haya visto lo poco que vale, que en la transformación, en dejarlo todo y empezar a construir de cero.
La crisis actual ha tambaleado muchos cimientos del sistema y ha acabado revelando algunas de sus muchas fisuras. El comunismo se hundió por sus fallos de funcionamiento pero el capitalismo no parece salir mejor parado. Llevamos siglos cambiando gobiernos, haciendo revoluciones políticas y sociales pero nunca llegamos a buen puerto quizás porque nos olvidamos de las transformaciones más básicas y elementales que tienen lugar en la revolución personal. Tenemos el mundo que tenemos por el tipo de conciencia que se desarrolla a través de la educación, según Claudio Naranjo. Y si queremos salir de verdad de esta crisis económica, social y humana hemos de superar el ego individualista e iniciar una auténtica transformación interior.
¿La civilización está enferma? ¿De qué? El mal de la civilización es la mente patriarcal. Y no me refiero sólo a la sociedad patriarcal que hace que los machos predominen sobre las mujeres y tengan un acceso más fácil al poder y a la economía. Me refiero a una forma de mentalidad que actualmente ya todos compartimos, hombres, mujeres y niños, contaminados por el mismo virus.
¿A qué nos referimos exactamente, con esa "mentalidad patriarcal"? A una pasión por la autoridad. Por el ego, el ego patrístico, un complejo de violencia, desmesura, voracidad, conciencia insular y egoísta, insensibilidad y pérdida de contacto con una identidad más profunda. Hay quien cree que todo esto forma parte de la naturaleza humana y que siempre ha sido así. Pues no. Hay indicios de la existencia de un pasado matrístico, y aún hoy existen algunas sociedades indígenas de estas características que no funcionan en absoluto con estas directrices y valores que conocemos en la civilización. Esta mente, lejos de ser inherentemente humana, en realidad empezó a gestarse hace sólo unos 6.000 años, cuando, ante una crisis de supervivencia, ciertas poblaciones agrícolas arcaicas indouropeas y semitas tuvieron que volver a hacerse nómadas y acabaron convirtiéndose en comunidades de guerreros depredadores.
¿Y cómo se manifiesta esta mente patriarcal? En unas relaciones de dominio-sumisión y de paternalismo-dependencia, que interfieren en la capacidad de establecer vínculos adultos solidarios y fraternales. El cerebro patriarcal-racional llama a la competencia, mientras que el femenino llama a la cooperación. Esta dependencia y obediencia compulsiva (a los gobiernos y al poder en general) no sólo son enajenadoras para el individuo sino que constituyen distorsiones, falsificaciones y caricaturas del amor.
Pero las cosas pueden ser de otra manera. Usted dice que, en realidad, somos seres "tricerebrados".
Efectivamente. En un lenguaje anatómico, poseemos un cerebro instintivo, que compartimos con todos los reptiles; emocional, como el resto de los mamíferos, y el racional, que es el último que se ha desarrollado y, sin embargo, ha acabado imponiéndose a los otros dos. Es como si en nuestro interior lleváramos a tres personas: una de tipo intelectual-normativo, que sería el padre; una persona emocional, que representa el principio del amor, que es la madre, y una instintiva, que sería el niño. Pues bien, en la sociedad actual, lo que denominamos la civilización, predomina el cerebro racional y tiene lugar el imperialismo de la razón sobre lo emocional y lo instintivo.
Pero esta razón que impera, ¿es realmente racional o más bien irracional? Ahí has dado en el clavo, porque en realidad no es racional ni inteligente, desde el punto de vista de los resultados en el bienestar social y personal. Ha corrompido conceptos como la inteligencia, la eficacia o la racionalidad misma. Es una mente rígida, aislada, autoritaria y normativa que busca resultados y ganancias a corto plazo, pero ganancias desde el punto de vista competitivo, materialista o consumista, no en cuanto al bienestar profundo, desarrollo personal o convivencia con el medio. Y, en consecuencia, toda la educación está sujeta a este paradigma racionalista.
Que se manifiesta en. En considerar la educación un mero traspaso de información, alejado de objetivos como el autoconocimiento, que debería ser prioritario. Y así vemos cosas en la escuela como que un niño o una niña llora y le llaman la atención.
Y si se ríe le echan de clase. Las emociones están prohibidas. Y lo instintivo aún más. Y sin embargo, para que la persona esté sana en una sociedad sana sería preciso el equilibrio entre los tres cerebros. Armonizar los binomios competencia/colaboración, agresión/ternura. Desarrollar una sana agresión en vez de la agresividad depredadora imperante. Y sobre todo desarrollar la capacidad amatoria, la ternura.
¿Estamos en el camino? Usted habla del ocaso del patriarcado. Por una parte, vemos que el autoritarismo en las familias disminuye y también el de los gobiernos. Pero han cogido el poder las empresas y su control en la sombra es enorme. Pero quizás sí, podemos decir que la nave se está hundiendo pero la gente está más ocupada en mantener el estatus que en salvarse; en defender lo poco que les queda, aunque se haya visto lo poco que vale, que en la transformación, en dejarlo todo y empezar a construir de cero.
Por eso insiste usted tanto en la importancia de la educación. Claro, porque es más fácil prevenir que curar. Hemos de prevenir la destrucción de la mente. La educación actual cuenta con una agenda implícita que requiere que los niños sean igualitos a los papás, cuando los papás son el problema. Decimos que la educación es para transmitir nuestros valores y no nos damos cuenta de que estamos transmitiendo nuestras plagas.
¿Y esto es responsabilidad de la escuela, de la familia, de los medios.? De las autoridades en todos estos ámbitos, desde los profesores quemados hasta la misma opinión pública. Los padres aspiran a que sus hijos triunfen en este mundo de competencia económica, no importa que también sea un mundo de pobreza creciente mientras que no les toque a ellos. Prefieren la educación que sirve como una máquina de certificación. No les interesa educar sino servir al mundo del trabajo. Insisten en que desean el bien de los hijos pero en realidad no les interesa el bien de los hijos más que como eficacia en los negocios. Tenemos el mundo que tenemos por el tipo de conciencia que se desarrolla a través de la educación, que es una educación implícitamente explotadora.
Es usted muy crítico con la educación y muy en especial con los educadores. Porque no considero educación el mero traspaso de información, como una forma más de producción, de formación y explotación de nuevos trabajadores, que es en lo que consiste la escuela actual. Debemos volver a las raíces de la educación como autoconocimiento, en la búsqueda de ese "conócete a ti mismo" de Sócrates. Al autoconocimiento transformador que posibilite el cambio. Sin embargo, hay algunas iniciativas educativas diferentes, como por ejemplo las escuelas internacionales de Krishnamurti.
Sí, pero aún esas escuelas llegan hasta el debate, y eso está bien, porque por lo menos te da la oportunidad de aprender a pensar por ti mismo. Pero el debate en sí no transforma nada. Hay que integrar procesos de autoconocimiento transformador.
La transformación individual para transformar y sanar la civilización. No hay cambio posible sin pasar por el autoconocimiento individual. Siglos y siglos de cambios sociales y políticos han fracasado porque han pasado por alto el cambio de las personas. Sólo podemos sanar el tejido a través de las células, las personas. Y para eso tenemos que sembrar la semilla en la escuela. Pero ha de ser una nueva escuela que tenga en cuenta los tres aspectos de las personas: el conocimiento, la salud amorosa y la salud instintiva.
Suena diferente. Pero necesario, si queremos transformar las cosas de verdad. El otro día me invitaron a dar una conferencia en una universidad, y antes de empezar me pidieron que evitara los temas espirituales y los psicológicos y me limitara a la pedagogía. Chocante. La educación se resiste a integrar lo transcendental-espiritual y lo terapéutico y sigue considerándolo un campo ajeno porque, de lo contrario, complicaría las cosas. Y es cierto, las complicaría un poco, porque significaría permitir que las personas piensen por sí mismas. Así que no se asume el riesgo. Claro que no se calcula el precio.
¿Y cuál es el precio? La infelicidad colectiva.
¿Y qué podemos hacer? En primer lugar, reconocer que es un hecho que los niños llegan cada vez más emocionalmente dañados al colegio. En muchos casos los padres están ausentes de la educación de los hijos. Escasea el tiempo libre y casi no se disfruta del ocio, y mucho menos compartido en familia. Y sin embargo, el ocio está ligado al crecimiento y al espíritu, ya que te ofrece la oportunidad de estar contigo mismo.
¿Qué más? Reconocemos también que están faltos de amor y de esa parte del saber, no científico, la sabiduría que nos permite tomar buenas decisiones en la vida. Decisiones que nos conduzcan de verdad a ser más felices.
¿La escuela tiene que ocuparse de todo esto?Sí, la escuela tiene que incorporar ese aspecto humanizante. Revelar la insatisfacción latente y canalizarla. No sólo para sacar a flote este sistema económico en crisis sino por el coste personal y de sufrimiento.
¿A qué se refiere con revelar la insatisfacción? Porque detrás de toda búsqueda hay una insatisfacción y si queremos iniciar una búsqueda personal hacia el autoconocimiento y la transformación debemos ser conscientes primero de que este estado de cosas no nos satisface. La insatisfacción está ahí, bien latente y bien visible, lo que pasa es que el consumismo nos da respuestas del tipo: cómprate un coche mejor, cambia de casa, de ciudad, de pareja, de trabajo. Pero no vale la respuesta del consumismo porque la insatisfacción, así, no sólo no se resuelve sino que acabamos haciéndonos adictos a ella, que en realidad es lo que necesita el sistema: que seamos unos obedientes consumistas insatisfechos crónicos. Necesitamos respuestas más profundas que nos lleven a hacer cambios significativos.
Tengo la impresión que tanto en la escuela como en la familia no siempre está bien vista la búsqueda ni la insatisfacción. Y así es. Porque nuestra cultura no reconoce la búsqueda como un valor sino como un síntoma. Sólo se admite si está en el camino de la ambición profesional, pero si es algo indefinido, que es como tiene que ser la búsqueda en estado puro, enseguida se etiqueta. Dicen "qué persona tan inquieta", y se la ve rara. Si además es muy apasionada, la búsqueda no comprendida ni apoyada se hace dolorosa y acaba en la consulta del psiquiatra. Cabe la posibilidad de que se acabe interpretando como un síntoma esquizofrénico, angustia, etc., cuando en realidad no es más que la insatisfacción natural ante la vida alienada, separada y desestructurada que llevamos.
¿De qué manera podemos actuar desde la familia? Lo máximo que pueden hacer los padres por sus hijos es ocuparse de su propio desarrollo personal. Que el padre y la madre se desarrollen como personas y sean el ejemplo. Que no aspiren solo a que el hijo o la hija traigan buenas notas a casa. Que tomen conciencia de todo eso que está faltando en la educación y parece que nadie lo nota.
Entrevista a Claudio Naranjo.
Si pensás que estás palabras pueden servirle a otra persona como vos. Reenviá este mensaje, mencionando su fuente. http://www.kiai-ac.blogspot.com/.

jueves, 30 de septiembre de 2010

VI ENCUENTRO INTERNACIONAL DE HAIKU- 2010

Tenemos el agrado de informar que el Instituto Tōzai “Oriente y Occidente”, organiza los días 21, 22 y 23 de octubre., el VI Encuentro Internacional de Haiku.
Lugar de la actividad: Aula de Posgrado "Zaballa", Universidad del Museo Social Argentino, Av. Corrientes 1723, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Ampliar la información en este link. UNIENDO ORIENTE Y OCCIDENTE

Auspicios solicitados:
- Centro Cultural de la Embajada del Japón.
- Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación.
- Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
- Dirección General de Cultura y Educación de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires.
- Municipalidad de San Isidro.

domingo, 19 de septiembre de 2010

El ritual del baño.

La práctica del Aikido, (como otras artes de entrenamiento), nos llevan continuamente a armonizar con las situaciones externas observando conscientemente cuál es nuestra actitud. (adonde va nuestra atención). Nuestra actitud física, emocional, nuestra intención. Simplemente la práctica lo lleva a uno a sentirse a sí mismo con humildad sin creerse nada; y, si uno percibe un sentimiento negativo dentro de sí, no hay que horrorizarse, sino simplemente apartarse de allí con quien camina y ve en el piso una basura. Tenemos suciedades internas, es una realidad. No hay que avergonzarse, hay que bañarse, lo mismo que hacemos con nuestro cuerpo. Trabajamos, transpiramos, no ensuciamos, nos bañamos. Estamos limpios y nos volvemos a ensuciar y nos bañamos de vuelta. Lo feo es la gente que no se baña. El Aikido opera como una desintoxicación corporal, espiritual y mental. La necesidad de practicar en la persona que hace Aikido llega a ser tan vital como bañarse, como comer o dormir, porque recicla la energía estancada de todo lo que está dentro de nosotros. Y así se evita que lo que está mal fermente, que el agua se estanque. Porque, si se llega a ese estado, en lugar de bañarse hay que ir a un médico. La emoción negativa es tan venenosa como un alimento en mal estado, hay que limpiarla como una mancha antes de que se instale y contagie a toda el alma.
Tomado del Guerrero Espiritual. Sakanashi Masafumi Shihan.
Si pensás que estás palabras pueden servirle a otra persona como vos. Reenviá este mensaje, mencionando su fuente. http://www.kiai-ac.blogspot.com/.

viernes, 10 de septiembre de 2010

La Asertividad.

Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad (o no asertividad). Suele definirse como un comportamiento comunicacional maduro en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos.
Es una forma de expresión consciente, congruente, clara, directa y equilibrada, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros legítimos derechos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia.
Los derechos asertivos:
Los derechos asertivos surgen de la idea de que todos los seres humanos en un sentido moral, somos creados iguales y debemos tratarnos como tales, es decir que ninguna persona tiene privilegios sobre otra. Las necesidades de cada uno deben ser valoradas de igual manera.
Constituyen una estructura básica para una saludable participación de cada individuo en toda la relación humana. Los derechos asertivos son afirmaciones o declaraciones acerca de nosotros mismos como seres humanos, declamaciones sobre las responsabilidades que tenemos hacia nuestra persona. Señala limites prácticos que permiten a los demás saber qué pueden esperar de nosotros. Muchas personas no reconocen los mismos derechos básicos y esto genera conflictos en la interacción. Si decidimos romper estas reglas sociales o de comportamiento que encontramos en determinadas situaciones, deberemos, claro está asumir la responsabilidad de nuestros actos.
  1. Tiene derecho a ser juez de su propio comportamiento, pensamiento y emociones y a tomar la responsabilidad de su iniciación y de sus consecuencias.
  2. Tiene derecho`a cambiar de manera de pensar, su opinión o actuación.
  3. Tiene derecho a tomar decisiones o hacer declaraciones sin la obligación de justificarlas.
  4. Tiene derecho a cometer errores y ser responsable de ellos.
  5. Tiene derecho a no saber o no comprender algo.
  6. Tiene derecho a sentir y expresar emociones tanto positivas como negativas, sin quedarse con la sensación débil o que está haciendo algo censurable.
  7. Tiene derecho a no dejarse involucrar en los problemas de otros si uno no quiere hacerlo.
  8. Tiene derecho a no satisfacer las demandas de otra persona sobre las suyas.
  9. Tiene derecho a ser sencillamente usted mismo sin estar obligado a comportarse en función de los demás.
  10. Tiene derecho a pedir aclaración.
  11. Tiene derecho a intentar cambiar lo que no le satisface.
  12. Tiene derecho a ser tratado con dignidad.
  13. Tiene derecho a ignorar los consejos de los demás.
  14. Tiene derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.
  15. Tiene derecho a recibir el reconocimiento por trabajo bien hecho.
  16. Tiene derecho a no anticiparse a los deseos y necesidades de los demás y a no tener que intuirlos.
  17. Tiene derecho a detenerse antes de actuar.
  18. Tiene derecho a decidir qué hacer con su cuerpo, tiempo y propiedades.
  19. Tiene derecho a estar solo, aun cuando los demás deseen su compañia.
  20. Tiene derecho a tener sus propias necesidades y que sean tan importantes como las de los demás.
  21. Tiene derecho algunas veces a ser primero/a.
  22. Tiene derecho a hablar sobre el problema con la persona involucrada y aclararlo en caso en que los derechos de cada uno no están del todo claros.
(Recopilación del Centro "En Todo Amar Y Servir". P. Raúl Bradley)
Si pensás que estás palabras pueden servirle a otra persona como vos. Reenviá este mensaje, mencionando su fuente.

domingo, 5 de septiembre de 2010

El espíritu puro.

 "Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión. Cuando la mente no está bloqueada, el resultado es la sabiduría, y cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor."
¿Qué mérito tendrías si saludases tan sólo a los que te saludan? ¿Y si amases tan sólo a los que te aman? Tú tienes que ser amor total. Cuanto más amas a los otros, más puedes hacer sin ellos. Cuanto más amas a los otros, más puedes hacer con ellos. ¡Sólo hay una necesidad! Esa necesidad es amar. Cuando alguien descubre eso, es transformado. Cuando la vida se vuelve oración... la espiritualidad se traslada a nuestros actos. Cuando sabes amar es señal de que has llegado a percibir a las personas como semejantes a ti. Nadie hay mejor ni peor que tú. El amor de verdad es un estado de sensibilidad que te capacita para abrirte a todas las personas y a la vida. Tú no puedes exigir a nadie que te quiera, pero en cuanto no seas exigente y sueltes los apegos, podrás reconocer cuántas personas te quieren así como eres, sin exigirte nada, y comenzarás a saber lo que es amor. Cuando amas de verdad a una persona, ese amor despierta el amor a tu alrededor. Te sensibiliza para amar y comienzas a descubrir belleza y amor en todo. Somos analfabetos en la expresión de sentimientos. Hasta que no veas inocentes a las personas, no sabrás amar. El amor es: yo estoy de tu lado, no estoy en contra de ti. El amor de verdad es algo no personal, pues se ama cuando el yo programado no existe ya.
El que ama, termina siempre por vivir en el mundo del amor, porque los demás no tienen más remedio que reaccionar por lo que él los impacta. Amar es como oír una sinfonía. Ser sensible a toda esa sinfonía. Significa tener un corazón sensible a todos y a todo. El egoísmo es exigir que el otro haga lo que tú quieras.
El dejar que cada uno haga lo que quiera es amor.
En el amor no puede haber exigencias ni chantajes. El amor desinteresado existe, es el único al que se puede dar el nombre de amor. Amar significa ver al otro claramente como es.
El amor no es deseo, no es fijación. Apasionarse es el exacto opuesto al amor. Cada uno va buscándose a sí mismo, porque si no nos encontramos a nosotros mismos, no podremos salir hacia los demás.

(Recopilación de lo mejor de Anthony de Mello)
Si pensás que estás palabras pueden servirle a otra persona como vos. Reenviá este mensaje, mencionando su fuente.
www.kiai-ac.blogspot.com.

domingo, 29 de agosto de 2010

Shizentai.

Se cuenta la historia de un maestro de le ceremonia del té que había llegado a la perfección suprema de su arte, a la armonía total de los desplazamientos en los más mínimos detalles.

Cuando alguien presenciaba su realización de la ceremonia del té, su espíritu era conducido a un estado espiritual de serenidad. Pero ocurrió que un día, al atravesar un puente de madera sobre un río, el maestro se cruzó con un ronín - un samurái que no responde a ningún señor, a ningún shogún.- El ronín le atropelló con una posición altanera y, no contento con eso, le desafío en un duelo e muerte por haberse entrometido en su camino. Este tipo de reto no puede ser rechazado porque supone la perdida total del honor, de manera que el maestro del té se vio obligado a concertar una cita para un duelo a muerte con un samurái, en tan solo dos días! En ese tiempo tenía que instruirse en el arte de la katana para enfrentarse a su oponente. Sin perder su centrado temple de ánimo, pensó que lo único que podía hacer era entrenarse lo más posible para la situación que la vida le ponía por delante, sabiendo que era seguro que moriría en el intento.
Pero, antes y con la mejor disposición acudió a los principales samuráis de le región y todos sin excepción le dijeren que era imposible aprender siquiera una milésima porción del arte del samurái en tan poco tiempo, y lo rechazaron. El maestro del té no se sintió, sin embargo, desanimado, porque toda su vida había puesto en la práctica el principio de no lamentarse por nada del destino, de no preocuparse sino de ocuparse, de manera que siguió ocupándose en tratar de conseguir el instructor que necesitaba. Se encontró finalmente con un samurái muy conocido por su destreza, que lo escucho atentamente y le dijo: "Tu conoces la actitud de shizentai por tu maestría en la ceremonia del té. Yo no tengo nada que enseñarte más que la posición correcta de sostener la katana. Cuando te enfrentes en el duelo, simplemente ponte en guardia y asume internamente la misma disposición que tienes en tu arte". Y después de estas palabras le mostró la postura correcta para sostener la katana y lo dejo librado a su destino. Llegado el momento fatal, el ronín acudió puntualmente a la cita de manera arrogante y con aires de superioridad, seguro de conseguir la oportunidad de un acto sanguinario, y el maestro del té lo recibió con cortesía y amabilidad. Cuando se dispusieron a enfrentarse, el maestro tomo la katana con firmeza y serenidad, se puso en guardia mientras interiormente evocaba el espíritu de la ceremonia del té. Así transcurrieron unos minutos, ambos conservaron la guardia y ninguno produjo ni un pequeño movimiento, hasta que el ronín envaino su katana. Se dio media vuelta y se fue. Como guerrero experimentado, había percibido que el Ser compacto del maestro del té no presentaba ninguna fisura, ningún punto por el que le pudiera entrar. La actitud física es reflejo de la interior, y un ser humano sin contradicciones, cuya vida estuvo dedicada a la Unidad, se presenta integro e invencible.
La actitud que denominamos shizentai se manifiesta ante todo en la disposición relajada del cuerpo que realiza el movimiento natural y preciso para obrar, sin esfuerzo desmedido pero sin dejadez. El cuerpo humano representa una de las realizaciones mas perfectas de la inteligencia divina. (,..del Guerrero Espiritual).

El sentido de la vida.

Viktor Frankl no compartía el pansexualismo de Freud, según el cual el principio de placer era la motivación principal del obrar humano. Durante la segunda guerra mundial, Viktor Frankl estuvo en los campos de concentración nazis. Salió de ellos con la convicción de que la única razón que le impidió suicidarse fue estar convencido de que la vida tiene un sentido y que era él a quien le correspondía encontrarlo.
De su experiencia concluyó que ni la voluntad de placer ni la voluntad de poder comandaban al ser humano, sino más bien la voluntad de dar sentido a la propia vida.
Viktor Emil Frankl, (n. 26 de marzo de 1905, en Viena, Austria - 2 de septiembre de 1997, en Viena) fue un neurólogo y psiquiatra austriaco, fundador de la Logoterapia. Sobrevivió desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau.
Sobrevivió al Holocausto, pero tanto su esposa como sus padres fallecieron en los campos de concentración. Tras su liberación, regresó a Viena en 1945 donde escribió su famoso libro "El hombre en busca de sentido", donde describe la vida del prisionero de un campo de concentración desde la perspectiva de un psiquiatra. En esta obra expone que, incluso en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento, el hombre debe encontrar una razón para vivir, basada en su dimensión espiritual.

domingo, 22 de agosto de 2010

Tao Te Ching

Lo inmóvil es fácil de retener. Lo que aún no es manifiesto es fácil de evitar. Lo frágil es fácil de quebrar. Lo pequeño es fácil de dispersar. Trata con las cosas antes de que entren en la existencia. Regula las cosas antes de que se confundan. El hombre vulgar fracasa en vísperas del triunfo.

Si cuidas el final tanto como el principio, no fracasarás.

martes, 17 de agosto de 2010

Presentación en "El Malba" - 18 de Agosto 19:30hs.

"El Guerrero Espiritual", es una obra de Sakanashi Masafumi Shihan, y se presentará en el Malba, mañana Miércoles, 18 de Agosto a las 19:30hs.

..."Una estrategia de vida para tiempos de cambio", está alineada con la filosofía de Kiai, Asociación Civil.., desde el Autoconocimiento al Liderazgo.

La entrada es libre.

Compartiremos un buen momento con aquellos que puedan asistir..

jueves, 12 de agosto de 2010

Sobre el estudio de uno mismo.

Para reflexionar sobre métodos y principios para verse desde un nuevo punto de vista.
Si empezamos a estudiarnos, con lo primero que tropezamos es con una palabra que usamos más que cualquier otra, y esta palabra es "yo". Decimos "yo hago", "yo estoy sentado", "yo siento", "yo gusto", "yo no gusto", etc. Esta es nuestra principal ilusión, pues el principal error que cometemos acerca de nosotros mismos es considerarnos uno solo; siempre hablamos de nosotros como "yo", y suponemos que nos referimos a la misma cosa todo el tiempo, cuando en realidad estamos divididos en centenares de "yoes" diferentes. En un momento en que digo "yo", habla una parte de mí, y en otro momento en que digo "yo", habla otro "yo" muy distinto. No sabemos que no tenemos un solo "yo", sino muchos "yoes" diferentes, conectados con nuestros sentimientos y deseos, y que no tenemos un "yo" controlador. Estos "yoes" cambian todo el tiempo; uno suprime al otro; uno reemplaza al otro; y toda esta lucha compone nuestra vida interior. Los "yoes" que vemos en nosotros se dividen en varios grupos. Algunos de estos grupos son legítimos, pertenecen a las divisiones correctas del hombre, y algunos de ellos son absolutamente artificiales y creados por el conocimiento insuficiente y por ciertas ideas imaginarias que el hombre tiene acerca de sí mismo. Para empezar a estudiarse es necesario estudiar los métodos de observación de sí, pero eso, a su vez, debe basarse en cierta comprensión de las divisiones de nuestras funciones. Nuestra idea corriente de estas divisiones es muy equivocada. Conocemos la diferencia entre las funciones intelectuales y emocionales. Por ejemplo, cuando discutimos cosas, pensamos sobre ellas, las comparamos, inventamos explicaciones o hallamos explicaciones reales, todo esto es trabajo intelectual; mientras que el amor, el odio, el recelo, etc., son emocionales. Pero muy a menudo, cuando tratamos de observarnos, mezclamos incluso las funciones intelectuales y emocionales; cuando realmente sentimos, a eso lo llamamos pensar, y cuando pensamos, a eso lo llamamos sentir... //Ouspensky.